Una de las frases "favoritas" de los niños (y de muchos padres) es "hay que compartir". A mí esa frase cada día me chirría más. Por circunstancias de la vida mi hijo se ha visto en la necesidad de "ceder" o "compartir" muchos de sus juguetes, muchos no quiere decir todos, tiene algunos que son especialmente apreciados para él y esos no los deja ni estando en confianza, mucho menos a desconocidos. Sí, los niños a los que no se ha visto nunca también son desconocidos. Por eso frente al "hay que compartir" yo respondo: "también hay que aprender a respetar lo de los demás; muchos padres me miran extrañados, algunos sorprendidos y otros ponen cara de "vaya niño consentido". Pues no.
Sólo alguien que se queda en la anécdota superficial puede pensar que un niño es un consentido por no dejar un juguete. Puede ser su favorito, puede ser nuevo, puede ser simplemente un niño cuidadoso escarmentado de que le rompan sus cosas, puede sencillamente tener un día "no".
¿por qué no respetar? ¿por qué no enseñar también que las cosas tienen dueño? que NO ES NO. ¿Por qué el propietario tiene que justificarse o incluso a veces disculparse? Los padres ponen cara de "perdona, mi hijo es un egoísta" ¡pues no lo es! es una persona normal. Y si no deja un juguete no pasa nada y si lo deja pues mejor, probablemente se diviertan más jugando juntos, pero tiene que descubrirlo por sí mismo. O tal vez no, tal vez el juguete se rompa ¿y entonces? ¿qué explicamos a nuestro hijo si le hemos obligado a compartir? ¿qué le estamos enseñando? ¿qué está aprendiendo?
No se debe obligar a compartir por eso en casa somos partidarios de aprender a respetar, que tampoco es tarea fácil.
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Cambios y mudanzas con niños
Hoy quiero compartir con vosotros algo que hemos vivido en las últimas semanas: UNA MUDANZA. Los que ya hayáis vivido alguna ya sabéis lo que conlleva, pero no me voy a quedar en las cajas, rollos de cinta empaquetadora, vaciar cajones, armarios, limpiezas.... quiero presentaros esta experiencia desde el plano emocional y la vivencia con niños.
Esta no es la primera mudanza de la familia (y os aseguro que es algo a lo que no te acostumbras, pero de lo que sí aprendes). Vivimos fuera de nuestro país de origen y sé que nos esperan alguna más...
En la primera mudanza familiar peque acababa de cumplir 2 años, salíamos de nuestra ciudad, "de nuestra vida" para empezar una nueva etapa en el país vecino. Yo era superconsciente que el cambio le iba a afectar (y de hecho afectó en su comportamiento: nuevos miedos nocturnos, se intensificaron las rabietas...).
Todo el mundo te dice: "no te preocupes por el niño, ellos se adaptan enseguida, verás que bien le va a ir"...y es verdad que se adaptan a los cambios (por propio instinto de supervivencia), pero debemos estar preparados para ACOGER sus emociones y su manera de vivir los cambios, RESPETARLAS y ACOMPAÑARLAS. Es fácil decirlo y escribirlo, pero la realidad es otra, pues también los adultos (sus referencias y figuras de apego) tenemos nuestros miedos, preocupaciones y explosiones emocionales...creo que ante esto solo funcionan altas dosis de PACIENCIA y BUEN HUMOR para aceptar, acoger y respetar nuestros propios sentimientos, ser compasivos con nosotros mismos.
Al enfrentarnos a este nuevo traslado (jugábamos con "ventaja" era el la misma ciudad, solo cambiamos la casa) tuve presente algo que leí en "El Mundo emocional del niño, comprender su lenguaje, sus risas y sus penas" de Isabelle Filliozat. Encontrarás el enlace para comprarlo aquí. :
- D. fue partícipe en la elección de "la casa nueva", cada vez que íbamos con el agente de la inmobiliaria a visitar una vivienda él nos acompañaba y después le preguntábamos que le había parecido. La decisión la tomamos nosotros como adultos, pero tuvimos en cuenta su opinión, sus necesidades, pues también es el lugar donde él va a vivir. Es verdad que en algunas visitas se mostraba cansado y que los adultos en ocasiones prescindimos de ellos para tomar ciertas decisiones por hacer las cosas más rápido, por no cansarles...pero él no se hubiera sentido escuchado, además el poder visualizar la casa nueva antes le ayudó a poder anticipar el futuro y sentirse seguro ante el cambio. La primera noche en la "casa nueva" durmió supertranquilo.
- También participó en todo el proceso de la mudanza...cuando le comentamos que nos cambiábamos para estar más cerca de su cole, vimos casas...empezó a mostrar sus inquietudes ¿y mis juguetes van a estar en la casa nueva?¿dónde voy a comer?¿dónde voy a dormir?¿y "osito" también viene?¿y mi cepillo de dientes?...estas preguntas me aseguraban que estaba exteriorizando sus miedos, inquietudes y yo las respondía, él metía sus juguetes en las cajas de la mudanza, las cerraba y me ayudaba a abrirlas en la casa nueva y a colocarlos en su nuevo lugar. Sus juguetes y libros fueron "desapareciendo" poco a poco de la casa antigua (fue lo último en ser embalado). "Las tareas materiales relativas a una mudanza ayudan al trabajo de duelo de lo antiguo y preparan para afrontar lo nuevo. Empaquetar las cosas, , ordenar también significa comprobar el apego que sentimos por los objetos, revisar su historia" (Isabelle Filliozat).
Nuestro peque vivió el cambio de manera consciente, le acompañamos en el duelo del pasado, en la consciencia de sí mismo y de lo que ha permanecido igual a pesar del cambio, él es el mismo, su familia sus juguetes están ahí a pesar de haber dejado atrás una casa, ha podido anticipar al representar lo que va a hacer en su nuevo hogar. Y aunque ha habido momentos de tensión y con dificultades las hemos superado y la adaptación a lo nuevo ha sido más fácil para él.
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Educar en la emociones: Ritual del agradecimiento
En una entrada anterior, compartíamos un artículo que nos invitaba a reflexionar y practicar algunas actitudes para que la crianza de nuestros hijos, además de respetuosa, sea consciente en los valores que queremos trasmitirles.
Se nos invitaba a hacer un ritual de agradecimiento con nuestros hijos para aumentar su círculo de "preocupación" (término usado por Stephen R. Covey en su libro los 7 hábitos de las personas altamente eficaces).
Nosotros, hace tiempo que hacemos algo parecido, como familia Cristiana ( y queriendo ser coherentes con nuestras creencias y valores), cada noche, al acompañar a nuestro hijo en la rutina de ir a la cama, rezamos una oración (el Padre Nuestro de los niños) y terminamos dando gracias a Dios o pidiéndole por algo o por alguien.
No es necesario que seáis creyentes si queréis compartir este momento en familia (hay muchas maneras de hacerlo y creo que cada uno desde sus creencias intenta trasmitir valores universales, los que son importantes para ellos, a sus hijos).
Es un momento especial, en el que mi hijo (de tan solo 4 años) no deja de sorprenderme y de exteriorizar emociones que ha vivido (también podéis hacer otros juegos como te cuento mi día). Él pide por esa persona que vimos sin hogar, por aquella que estaba enferma, incluso hoy, ha dado gracias por los señores que estaban trabajando donde hemos comprado el helado y ha pedido porque durmieran bien (después de esto he querido sentarme a escribir y compartirlo con todos vosotros, porque ni yo había reparado en aquellas personas; mi petición había sido por todas las personas que trabajan en el cole, por las que le cuidan cuando yo no estoy, por quien prepara la comida para él...). Esta la parte esencial de este ritual, él es capaz de pensar en esas personas, de pedir o dar gracias por ellas, porque es empático con ellas, las valora, y percibe de que están realizando un trabajo, las respeta y son alguien para él.
Desde mi punto de vista educar la parte emocional es tan importante (o más) que la cognitiva, y con estos pequeños detalles podemos hacerlo. El tiempo que pasamos con nuestros hijos, las actividades que compartimos, cada minuto con ellos cuenta y educa.
Desde mi punto de vista educar la parte emocional es tan importante (o más) que la cognitiva, y con estos pequeños detalles podemos hacerlo. El tiempo que pasamos con nuestros hijos, las actividades que compartimos, cada minuto con ellos cuenta y educa.
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Lo mejor para nuestros hijos....¿pero qué es realmente lo mejor para ellos?
¿Qué es LO MEJOR para nuestro hijo? esta es una pregunta que nos hacemos de vez en cuando...anoche, volvió a salir la conversación tras otra pregunta...¿Qué le deparará el futuro?. Creo que esto es algo que nos cuestionamos todos los padres y a lo que no podemos responder, pero sí pararnos a pensarlo de vez en cuando y analizar lo que estamos haciendo, los valores que estamos intentando inculcar, el tipo de crianza, sabemos que somos modelos, que lo que le demos hoy serán sus herramientas mañana...pero qué es lo verdaderamente importante para nosotros, qué queremos que prime en su educación...coincidíamos en que queremos su felicidad por encima de todo, que sea "buena" persona...pero también salió aquello que nos han inculcado...su futuro profesional, su estatus ¿es algo que podemos predecir desde la infancia?.
Vivimos en una sociedad altamente competitiva y en la que "los conocimientos" de nuestros hijos se han convertido en trofeos . Presumimos delante de los amigos (cántale la canción de los colores en inglés, ya sabe sumar, y se sabe....).
Nos dejamos arrastrar...queremos que nuestros hijos sepan idiomas, que toquen un instrumento, que monten a caballo e incluso que hagan tiro con arco, judo, ballet, natación... pero, ¿Cuándo les dejamos ser niños? ¿es esto lo que les aporta la felicidad? las competencias necesarias para ser...¿qué?, para tener...¿qué?.
Pues esta mañana me he encontrado con este artículo:
"Are you raising nice kids? A Harvard psychologist gives 5 ways to raise them to be kind""¿Estás criando niños buenos? un psicólogo de Harvard, nos proporciona 5 buenas maneras para criar niños buenos" (por supuesto no creo que haya "niños malos" he hecho una traducción bastante literal, creo que se refiere más a NIÑOS EMPÁTICOS), Me ha parecido interesante, así que intentaré resumirlo al Castellano (pido de antemano disculpas si interpreto mal algún concepto).
Para empezar, me ha llamado la atención que el 80% de los chicos encuestados respondieran que lo que más les preocupaba a sus padres era su felicidad y sus resultados académicos (por ahí iba nuestra conversación ayer...), más que si se involucraban en proyectos sociales que ayudaran a otros ( somos bastante individualistas...y trasmitimos estas expectativas a nuestros hijos).
Y aquí están las 5 estrategias que nos propone para educar a la nueva generación de un modo más humanista y centrado en la ayuda al otro:
- HAZ DEL CUIDADO DE LOS OTROS UNA PRIORIDAD.
Aunque como padres priorizamos en su felicidad y realización, también necesitan entender las necesidades de los demás. Se lo podemos inculcar enseñándole a pasar la pelota a un compañero de equipo o ayudando al niño que está siendo molestado por otros.
2. DA A TU HIJO OPORTUNIDADES PARA SER BONDADOSO Y AFECTUOSO. Hay estudios que demuestran que las personas que están en ambientes en los que se dan las gracias, se piden las cosas por favor....son más felices (practiquemos en nuestras familias usar mensajes de amor). Da oportunidades a tu hijo de colaborar en las tareas del hogar (poner la mesa, quitarla, ayudar a preparar la comida), María Montessori era una gran defensora de esta propuesta. Aporta grandes beneficios a los pequeños. Cread rituales de agradecimiento durante la cena o a la hora de dormir (en casa lo hacemos y mi hijo no deja de sorprenderme).
3. ABRE EL CÍRCULO DE INTERÉS DE TU HIJO. Nuestros hijos se preocupan de lo que sucede en su entorno (a sus papis, hermanos, a su seño y compañeros...), a veces cuando caminamos con ellos por las calles o ven la televisión se encuentran realidades diferentes ( una persona pidiendo, alguien llorando o con una enfermedad que llama su atención), su afán por entender el mundo les hace preguntar ¿por qué?, de nuestras respuestas y la manera de afrontar esas situaciones (muchas veces es difícil darles una explicación) dependerá la manera con que sus ojos miren estas situaciones. Si nosotros somos amables, cariñosos y respetuosos con las personas que nos encontramos ellos lo serán.
4. TEN UNA MORAL FUERTE EN TU PAPEL DE MODELO. No olvidéis que educamos con el ejemplo.
5. AYUDA A TU HIJO A MANEJAR SUS SENTIMIENTOS DESTRUCTIVOS. Todas las emociones son necesarias, son funcionales porque nos son útiles, ni buenas ni malas (son agradables o desagradables). Como padres debemos acoger las emociones de nuestros hijos, pero a la vez darles herramientas para canalizarlas de manera que no les hagan daño a ellos ni a quien les rodea. Trabajar con ellos técnicas de relajación como parar y hacer respiraciones profundas es una buena idea.
Periodo de adaptación. Empieza el cole.
Quedan pocos días para el inicio del curso escolar, este es un momento de nervios y mezcla de muchas emociones (miedo, inseguridad, preocupación, pereza, alegría, ilusión, incertidumbre...).
Es un momento clave en el que se crea una relación entre tres personas o "sistemas": los niños (principales protagonistas), la familia (independientemente de sus miembros: papá, mamá; mamá, padres no biológicos...) y el profesor/ra. Cada uno ponemos un poco de nosotros mismos. Tanto si eres del grupo de los papis o de los educadores te invito a leer ¡Bienvenidos todos! la llegada al centro escolar y pararos a reflexionar sobre la postura del otro y la importancia de este momento. Todos vais a trabajar por los niños, dándoles lo mejor de vosotros mismos.
Los maestros somos profesionales de la educación, llevados al aula por una fuerte vocación hacia la enseñanza (os aseguro que la gran mayoría de los profes somos así), formados (muchos actualizando conocimientos constantemente), que nos encantan los niños....y que tenemos "un don" para vivir este periodo de la vida de los niños, acogerles con todo nuestro cariño.
Pero, papis, somos humanos y si este momento es complicado para vuestro peque y para vosotros también lo es para el maestro...algunos tenemos hasta 28 pequeñines como el vuestro, cada uno viene de una familia diferente, traen consigo vivencias y bagajes diferentes (no sabéis cómo cambia la manera de actuar de un niño que ha pasado por la escuela infantil, al que ha estado en casa con mami y el que ha vivido los primeros años con los abuelitos....o los que tienen cuatro hermanos mayores o él/ella es el mayor y príncipe único, el que viene de otro país, el que....). El otro día hablaba con una compi y me decía: septiembre....puff ¡¡¡salgo de la clase como si hubiera corrido una maratón!!!.
Y es así...somos muro de contención de emociones, pulpos abrazadores, limpia lagrimitas y repartidores de mimos, aparte de separadores de aquellos que vienen pisando fuerte o mordiendo más fuerte aún.... Si, ya se alguno pensará...pero venís de dos meses de vacaciones.....claro...encima con síndrome postvacacional...jajajajajaja. el maestro sabrá cómo acoger a los más pequeños. Intentad no tenernos en cuenta una mala cara o mala contestación en estos primeros días...estamos poniendo tooooda nuestra energía en quienes más nos necesitan (los niños) y esas palabras pueden ser fruto del cansancio.
Las familias, dejamos lo mejor que tenemos, nuestros niños, nuestros tesoros (cuidado con el nuestro...!!!!hemos de dejarles crecer). Queremos hacerle ver a su seño lo único y diferente que es, porque....
Tenemos miedo...¿Cómo será la profe?¿cómo será el cole?, es tan grande y mi hijo tan pequeño....¿y si no come?¿y si llora?¿y si se pierde?¿y si se hace pis?¿y si....?. Puff dejarle allí tan desvalido...¿estará bien?.¿Y si no se adapta?. Además de....¡madre mía lo que me he gastado en el uniforme!¡y no te digo nada en los libros!¿pero para qué querrán tanto libro con lo pequeño que es?¿y tanto material? si lo que tienen que hacer es jugar...¿aprenderá inglés?¿en este curso aprenderá las letras?....¿cómo preparo?...(aquí os dejo algún truquillo).
A lo que tenemos que sumar...casi no ha desayunado, se ha levantado tarde, llego tarde a trabajar, atasco, ha dormido fatal esta noche.... TAMBIÉN SOMOS HUMANOS, esa misma situación la vivimos todos los padres (cada uno a su manera y en distinta medida, pero a todos nos surgen los fantasmas y los miedos). CONFIAD EN EL PROFESIONAL QUE VA A ACOGER A LOS NIÑOS, haced lo posible por trasmitirles serenidad y seguridad.
Los niños, son los grandes protagonistas, pero en gran medida su vivencia dependerá de lo que les trasmitamos y de cómo les acompañemos adultos.
Ellos son los que viven los mayores cambios y son invadidos por un montón de emociones ( y ya sabéis que aún no están del todo preparados para manejarlas, necesitan nuestra ayuda y su válvula de escape: los lloros y rabietas, sed condescendientes estos días, dejad que el llanto ejerza su poder curativo).
Pasan a "depender" y estar al cuidado de una persona ajena y desconocida para ellos (el educador/a); se encuentran en un grupo de iguales (y algunos nunca habían tenido que "lidiar" con tantos como él/ella), que le son desconocidos, demandan cosas parecidas a las que demanda él/ella y tiene que compartir con ellos al adulto, los juguetes, materiales (esto requiere un aprendizaje y adaptación).
También deben adaptarse a un nuevo espacio, nuevas normas (necesarias para que la convivencia en el aula se pueda dar); a nuevos sabores y alimentos (si se quedan a comer en el cole)
Es normal que sientan miedo e inseguridad ante todos estos cambios. Démosles tiempo a adaptarse, todo cambio lleva su tiempo.
En las próximas entradas os daremos algunos consejillos para superar este día.
¡¡¡¡¡¡ANIMO!!!!!
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La pérdida, el duelo , la muerte ¿Qué decimos a nuestros hijos?
Este es uno de esos temas que los padres no sabemos muy bien cómo afrontar con nuestros hijos, probablemente, porque ni siquiera nosotros estamos preparados para afrontarlo ¿les decimos algo?¿les ocultamos la realidad?¿les decimos algo que no es verdad?.
Cómo todo, cada uno tenemos un mapa mental, una manera de ver, percibir y vivir la realidad (dos personas pueden estar viendo lo mismo y cada una "ver" una cosa diferente), todo depende de las vivencias que hayan tenido de aquello que están mirando. Lo mismo pasa con el tema de la muerte, según se haya vivido en nuestra familia o dependiendo de cómo nos hayan educado reaccionaremos de una manera u otra. Ya hemos hablado en otras ocasiones lo importante que es educar con y en el ejemplo...los pequeños aprenden más de cómo nos comportamos que de lo que en realidad decimos.
Ahora bien, si nos paramos a pensar la muerte es la pérdida, la pérdida de un ser querido, la pérdida de una mascota...los niños se enfrentan a esa pérdida en muchas más ocasiones de lo que los adultos pensamos, ellos tienen esas vivencia cuando pierden un juguete muy importante para ellos, cuando un amigo se muda a otro vecindario, incluso cuando se explota un globo que les acaban de regalar y que quieren mucho (sé que pensaréis NO ES LO MISMO, por supuesto que NO, pero para ellos es PERDIDA y lo sienten casi con la misma intensidad). El tema de la muerte está presente en más del 80% de los cuentos tradicionales y en las películas de Walt Disney ( la mayoría de los personajes son huérfanos : la sirenita, Pocahontas, el rey León, Blancanieves, La Cenicienta....). Sin darnos cuenta es algo que forma parte de su vida de su descubrimiento del mundo. Entonces, ¿creéis que tiene sentido decirles algo que no es verdad para no hacerles sufrir?.
La muerte debe ir siempre acompañada de un duelo, tiempo de dolor, tiempo de tristeza, para que se pueda sanar (lo mismo pasa cuando se explota un globo, es normal que el niño se ponga triste y hemos de permitírselo, no decirle: "no pasa nada", porque para él/ella sí que pasa ha perdido algo que quería).
Cuando fallece un ser querido o una mascota debemos hablar sobre el tema con ellos, dejarles que pregunten e intentar responder con la mayor naturalidad y comprensión que podamos; si el niño sufre es porque tiene que sanar esa pérdida, el llanto, la tristeza son herramientas que poseemos los seres humanos para poder reponernos del dolor.
Mi hijo, ha adoptado una frase del Rey León y hubo una temporada que preguntaban "mamá, mis antepasados están en mi corazón y me cuidan ¿verdad?" (llegar a esta conclusión le ha llevado algún tiempo, escuchó la frase en un cd que narra el cuento y comprendió que el padre de Simba había muerto, después preguntaba qué son los antepasados y quién son sus antepasados, que cómo están en su corazón, que si papá, mamá, los abuelitos....se van a morir....él necesita estructurar esto en su "cabecita" y solo lo conseguirá a través de las preguntas que haga y las respuestas que reciba); lo más cercano que hemos vivido la muerte en casa ha sido la del abuelito de su mejor amigo, que nunca conoció, pero por quien pregunta constantemente, para asegurarse que si algo pasara a uno de sus seres queridos y cercanos él podría dar una respuesta a lo que ocurre.
Sería muy interesante que compartierais con nosotras vuestra dudas y experiencias sobre el tema, para así poder aprender unos de otros.
Hay numerosos libros infantiles que tratan el tema de la muerte y les explican a los más pequeños estrategias para sobrellevar la pena, aquí os proponemos alguno y pautas de cómo utilizarlos.
La diseñadora gráfica Clara Martínez Bardaji, ha creado un juego interactivo para trabajar el duelo: Cocoya que me ha parecido muy interesante, no se si se comercializa, pero puede ser una buena idea para trabajarlo con los más pequeños.
Hay numerosos libros infantiles que tratan el tema de la muerte y les explican a los más pequeños estrategias para sobrellevar la pena, aquí os proponemos alguno y pautas de cómo utilizarlos.
La diseñadora gráfica Clara Martínez Bardaji, ha creado un juego interactivo para trabajar el duelo: Cocoya que me ha parecido muy interesante, no se si se comercializa, pero puede ser una buena idea para trabajarlo con los más pequeños.
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Juego Inteligencia emocional: Te cuento mi día
Hoy os proponemos una actividad para hacer en familia, que os aportará grandes beneficios si la incorporáis como una rutina más en vuestro día a día "te cuento mi día".
Es una actividad muy simple y fácil de llevar a cabo. Consiste en tomar un momento durante la cena para contar cómo ha ido nuestro día. Para aquellas familias que hacéis homeschooling, os puede parecer que no tiene sentido porque pasáis la mayor parte del tiempo juntos y participáis de las mismas actividades, pero os sorprenderéis al descubrir cómo realizando una misma actividad, cada uno la vive de manera diferente.
En "te cuento mi día" debéis empezar los adultos expresando qué actividades o cómo os habéis sentido a lo largo de la jornada, estaréis dando un modelo o ejemplo para que vuestros hijos se expresen. No es necesario entrar en muchos detalles (solo los que queráis compartir y que os parezcan importantes), podéis dividir la narración en tres partes: "por la mañana...por la tarde o después de comer...al terminar el día....", es importante que hablemos sobre la parte emocional (en general nos sueleb costar bastante expresar nuestros sentimientos): "Esta mañana he tenido una reunión importante y me sentía un poco nervioso porque tenía que explicar a mis compañeros...."después he ido a....
Cada miembro de la familia tendrá su turno de palabra, al final de la intervención los demás pueden hacerle alguna pregunta, que responderá si quiere (mostraremos gran respeto por lo que cada uno dice y quiere compartir, sin presionar a nadie a que cuente).
Al principio la dinámica será un poco automática: por la mañana, por la tarde, después...pero poco a poco veréis que con el paso de los días será mucho más fluida y saldrá de manera muy natural, los peques serán los que os recuerden o pidan "vamos a contar nuestro día". Otra variante es contar lo mejor (lo que más os ha gustado) o lo peor (lo que menos os ha gustado) del día.
Beneficios de esta actividad:
- Facilita y da pautas de comunicación. La familia es un modelo para el niño, en ella aprende a dialogar.
- Aporta destrezas para trabajar la escucha.
- Aprenden a respetar su turno.
- Potencia la empatía ( al escuchar cómo se siente cada uno), a valorar las actividades que desarrollan los demás.
- Inculca valores como la tolerancia, la asertividad...
- Nos permite expresar y entender lo que pensamos.
- Nos ayuda a conocer qué hace cada miembro de la familia en su día a día). (Frecuentemente los padres me comentan que los niños nunca les cuentan qué hacen en el cole, yo les pregunto : y vosotros...¿les contáis qué hacéis en el trabajo?).
- Nos conecta emocionalmente.
- Es una manera de resolver conflictos (se pueden expresar situaciones desgradables que se han dado entre hermanos y se puede tratar y buscar soluciones para que todos se sientan mejor).
- Facilita la comprensión y ordenación del tiempo (trabajamos las secuencias temporales): primero, después, más tarde...
En casa practicamos esta actividad desde que nuestro hijo tenía 2 años y medio, al principio éramos nosotros quienes narrábamos sus experiencias, preguntándole si le había gustado o no, si se había sentido contento o triste, de esta manera rememorábamos y ordenábamos en su mente las imágenes del día. Es increible como hoy es capaz de explicar lo que ha hecho en el cole y en cada momento de su día, compartiendo pequeños detalles y sentimientos.
A punto de cumplir cuatro años
El peque está a punto de cumplir 4 años y es un buen momento para hacer un repaso de todo lo que hemos hecho y hemos aprendido. Digo hemos porque aquí aprendemos todos, no sólo el peque. Probablemente este último año ha sido el más intenso, el más consciente por nuestra parte (la de los padres) él sigue creciendo feliz como una ardilla en libertad: adorable y salvaje al mismo tiempo.
En este último año hemos hecho cosas muy normales como plantar lentejas o pintar sin parar y otras un poco más excéntricas como una acampada en el salón y unas cupcakes verdes pistacho. Sobre todo hemos jugado sin parar y hemos pasado mucho tiempo en la calle, en el parque, en la playa, todo el día en la calle, casi dos horas por la mañana y ahora que los días son más largos más de tres por la tarde. La casa en la que vivimos es muy pequeña y hay pocas cosas que hacer en ella. Es mejor disfrutar de un paseo buscando lagartijas, correr, saltar, trepar a los árboles, jugar al escondite, al pilla-pilla... es lo que más nos gusta. Llegar a casa cansados, baño, cena y a la cama. Eso, claro, cuando el tiempo lo permite. Las botas de agua han sido una de las mejores inversiones... Vivir en el norte te hace valorar los días de sol mucho (y un poco más).
Como aún no tengo mi mente desescolarizada al 100x100 me pregunto a mí misma si en plan académico hemos aprendido algo y la respuesta es ¡pues claro que sí! jugar es la mejor forma de aprender y día a día lo veo más claro. Hemos evolucionado mucho en el lenguaje que es donde andábamos más flojitos, las letras ya las controlábamos desde hace tiempo y las hemos perfeccionado mucho con diferentes juegos, sobre todo puzzles, que al peque le gustan mucho. Las formas, los colores, los opuestos... Los números van siendo nuestros amigos aunque no siempre vayan en el orden correcto y ya contamos un día hasta el 60 en forma de canción. Cantar me gusta más a mi que al peque pero bueno... Últimamente la canción que más repite es la de Caracol saca los cuernos al sol y es que los caracoles se han convertido en nuestras mascotas y aunque yo sufría pensando que no iban a sobrevivir ya llevan más de un mes con nosotros y hasta he llegado a cogerles cariño aunque seguimos echando de menos a la tortuga que está en casa de los aitites y esperamos que pronto podamos traerla con nosotros... Tener animales, aunque sea algo tan soso como un caracol, es positivo para los niños pues tienen que ser responsables para la comida, el agua, los mimos y cuidados y también la limpieza.
Pero la verdad es que creo que con un niño tan pequeño, más que hablar de aprendizaje, homeschooling o educación en familia deberíamos estar hablando sencillamente de crianza, de juegos, de amor, mimos y respeto. Es cierto que nos han ayudado mucho las actividades que nos ha ido recomendando Lupe en el blog, empezar a escribir este Educaldia juntas ha sido una gran idea, ya llevamos seis meses y más de 100 entradas, nos ha permitido llevar una especie de diario de lo que hacemos, compartir todo lo aprendido sobre crianza consciente y aprender más sobre inteligencia emocional, las inteligencias múltiples, la inteligencia del corazón son temas muy interesantes y los trabajamos cada día pues es en la vida real, en el día a día donde tenemos que poner en práctica todo lo aprendido para día a día enseñar con nuestro ejemplo al peque intentando que este sea el mejor posible sobre todo siendo consecuentes entre lo que decimos y lo que hacemos.
En definitiva, disfrutamos cada día.
En definitiva, disfrutamos cada día.
¿Jugamos a las caras?
Una de las maneras de reconocer las emociones es prestando atención a cómo estas se representan en nuestro cuerpo y en el de los demás.
Podemos también ponernos frente a un espejo y jugar a representar estados de ánimo:
Extraño/confundido
Aterrorizado.
Orgulloso
Electrocutado
Nervioso
Ridículo
Dormido
Aburrido/pasivo
Reflexivo, pensando
Rabioso/furioso
Arrepentido
Cansado
Triste
Podéis jugar con imágenes de emociones o recortarlas de revistas, periódicos.... representándolas para que el otro las adivine, dibujándolas a modo de Piccionary....
En el blog Por el Camino de las emociones, encontraréis más ideas.
Hay múltiples cuentos que hablan sobre las emociones, pero sin duda alguna de los mejores la colección de Tracey Moroney "cuando siento..."y uno que nos regalamos el día del libro: "El Monstruo de los colores" de Anna Llenas, en su web comparte recursos muy interesantes...
Esta semana os proponemos una actividad para ayudar a vuestros hijos a reconocer las emociones. Podemos hacerlo a través de la lectura de imágenes en los cuentos, preguntándoles ¿que cren que le sucede a ese personaje?¿cómo creen que se siente?¿cómo lo sabe?observar la expresión facial, los ojos, los hombros...y sacar conclusiones....cuando nos sentimos tristes nuestra boca va hacia abajo, nuestros hombros están caídos....
Podemos también ponernos frente a un espejo y jugar a representar estados de ánimo:
Enfadado.
Contento/riendo/risueño/feliz.
Enfermo.
Asustado/sorprendido de susto.Extraño/confundido
Aterrorizado.
Orgulloso
Electrocutado
Nervioso
Ridículo
Dormido
Aburrido/pasivo
Reflexivo, pensando
Rabioso/furioso
Arrepentido
Cansado
Triste
Podéis jugar con imágenes de emociones o recortarlas de revistas, periódicos.... representándolas para que el otro las adivine, dibujándolas a modo de Piccionary....
En el blog Por el Camino de las emociones, encontraréis más ideas.
Hay múltiples cuentos que hablan sobre las emociones, pero sin duda alguna de los mejores la colección de Tracey Moroney "cuando siento..."y uno que nos regalamos el día del libro: "El Monstruo de los colores" de Anna Llenas, en su web comparte recursos muy interesantes...
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