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Apología de la familia

Es un tópico decir que tener un hijo te cambia la vida pera a mi me gusta añadir que a mejor pues muchas veces se da una imagen negativa de la familia y de la maternidad: "se acabó la libertad", "ya no vas a pensar más en ti", "olvídate de volver a dormir"...



También, y esto para mi es un gran problema, frecuentemente se hace una división entre los hijos y la pareja, como si padres e hijos no estuvieran en el mismo equipo. Se rompe la familia desde dentro. Se aconseja a los nuevos padres tener "tiempo de pareja", no descuidar los momentos románticos. Está claro que esto es importante, no debemos perder el romanticiesmo, pero no se debería culpar a la familia, a los hijos de esta pérdida del amor conyugal.

Existe hasta una fórmula mágica: 1 día a la semana, 1 fin de semana al mes y 1 semana al año.

La primera vez que escuché esta fórmula me pareció una gran idea, la memoricé y la asimilé como lo correcto pero con el tiempo me he dado cuenta de que , como todas las fórmulas mágicas, rápidamente se diluyen en la realidad, no funcionan fuera del escenario.



¿No sería mejor utilizar esta fórmula para la familia? y hablo de la familia, no de la pareja, igual que cuando tenemos pareja no buscamos un día a la semana para ser solteros (y la pareja que lo hace acabará mal, casi seguro) Así, no sería mejor dedicar un día a la semana a la familia, un fin de semana al mes, una semana al año... y estoy hablando de eso que ahora se conoce como tiempo de calidad, pero no de tiempo de calidad para los hijos como si fueran un ente a parte, el otro equipo. Tiempo de calidad para la familia. No hace palta viajar a EuroDisney, una tarde jugando todos (sin televisión, sin wifi!!) puede hacer más por la familia y por la pareja que una semana en Tailandia.


Romper la idea de "necesito descansar de los hijos" y convertirla en una actitud positiva, por ejemplo "quiero ir a esa fiesta". Desculpabilizar a los hijos de nuestros problemas internos, luego nos sorprende que los niños sufran sentimiento de culpa ante un divorcio... esos mensajes también llegan a sus mentes. Son pequeños, no tontos. Sin embargo, si pensamos en la familia como unidad, sin perder nuestra individualidad (como persona, no como pareja) todo será más sencillo pues romperemos con los equipos de "padres" e "hijos" acabando con esa competitividad interna de pareja vs hijos que nada tiene que ver con la familia

Inteligencia del corazón

apego, crianza respetuosa, crianza consciente, inteligencia emocional, padres, paternidad conscienteCuando hablo o pienso en cómo educar teniendo en cuienta las Emociones,  no puedo si no citar a Isabelle Fillozat, me gusta su manera de llamar a la Inteligencia Emocional: INTELIGENCIA DEL CORAZÓN, ella dice es: "saber amar, comprenderal prógimo, realizarse, ser uno mismo en todas las circunstanciasy saber reaccionar en los momentos difíciles. Tener la capacidad de ser feliz sin dejarse dominar por la adversidad, ¿ no es esto lo que todos queremos para nuestras vidas y para nuestros hijos?.
¿No es más importante poseer un alto coeficiente emocional que un alto cociente intelectual? En mi opinión sí, la vida está envuelta en emoción, de sentimientos...somos seres racionales, pero no cabe duda que también lo somos sentimentales. Daniel Goleman demostró que el intelecto humano suele ser "secuestrado" por las emociones.
Isabelle Fillozat, nos plantéa en su libro "El Mundo emocional del niño": ¿PODEMOS DESARROLLAR EL COEFICIENTE EMOCIONAL DE NUESTROS HIJOS?
Continúa diciéndonos que la actitud educativa hacia el niño es determinante en el desarrollo de su coeficiente Intelectual; que el niño aprende principalmente de sus padres, por eso para poder desrrollar la INTELIGENCIA EMOCIONAL de nuestros hijos debemos a trabajar la nuestra.
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Esta autora nos propone sietre preguntas que como padres nos podemos hacer, para responder desde la individualidad de nuestros hijos, desde el momento que están viviendo, para ayudarles y ayudarnos a vivir la emoción que están sintiendo.

¿Qué es lo que vive?
Tengamos en cuenta que el niño es una persona, con sus propias idéas, opiniones y su propio mapa mental (su manera de percibir la realidad). Ve el mundo con sus propios ojos (como hacemos todos). Es importante que sepamos cómo está interpretando la realidad que vive (ójala pudiéramos hacer esto con todas nuestra relaciones).
No olvidemos que su cerebro aún no ha madurado del todo, las zonas más primitivas aún dominan sus actos, por lo que las emociones le dominan constantemente.

Ayudémosle a identificar sus emociones preguntándole, escuchándole sin juzgarle ¿qué te pasa?veo tus ojos con lágrimas, tu cara caída (proporcionarles identificadores corporales de la emoción)...¿qué te hace sentir triste?¿hay algo que te asuste?...intenta ponerte en su lugar, intenta mirar con sus ojos de niño.

¿Qué dice?

Sus lloros, rabietas, el no poder controlar lo que siente, el no querer hacer algo...no es un capricho, no está actuando así para manipularnos...incluso a los adultos nos cuesta expresar lo que sentimos en nuestro interior, nuestros hijos no tienen herramientas para manejar sus explosiones emocionales. El cansancio, el exceso de estimulación, el no poder hacer lo que necesita hacer en un momento dado (por ejemplo moverse para liberar tensiones). Escuchemos lo que nos dice con ese comportamiento, acojamos lo que siente, probablemente busque nuestra ayuda, nuestro abrazo o contacto físico para superar esa emoción que le invade.

¿Qué mensaje deseo trasmitirle?
¡Tú vales, puedes hacerlo! o ¡eres un inutil! no vales....estos son los dos mensajes que damos constantemente a nuestros hijos, muchas veces de manera inconsciente, con el ¡Cuidado! que te vas a caer....pero serás patroso...¡has vuelto a tirar la leche!....en situaciones de tensión, con las prisas...y ¡ojo! no solo con las palabras...con nuestra manera de actuar con él y con otras personas, estamos enviando mensajes.

¿Por qué digo esto?

En ocasiones respondemos de manera automática a las demandas de nuestros hijos, impulsados por creencias, por rituales heredados de nuestra familia, de la manera en que fuimos educados. Cuando nuestros pequeños nos piden algo, muchas veces decimos automáticamente NO, para no hacerles "caprichosos". Entonces, sin darnos cuenta iniciamos "juegos de poder" por que NO, porque lo he dicho yo...No es cuestión de darles TODO lo que piden, simplemente pararnos a cuestionarnos por qué no o qué consecuencias puede tener darle o no darle esto o aquello, si es porque no es bueno para ellos, si es porque no me juzguen de "permisivo"...

¿Mis necesidades son incompatibles con las de mis hijos?
Es importante que reconozcamos nuestras propias emociones, sin juzgarnos, sin culpabilizarnos. Somos personas, no supermujeres, ni superhombres.

Es normal que nos sintamos cansados, superados por la intensidad de las emociones de nuestros hijos, sobrecargados por los problemas cotideanos del trabajo de la familia...Si no prestamos atención a nuestras necesidades, no podremos dar a nuestros hijos lo que necesitan.

También es importante aceptar o enfrentarnos a necesidades que arrastramos de nuestra propia infancia, a heridas no curadas, del pasado.

Si no reconocemos nuestras emociones como padre o madre, podemos proyectarlas en nuestros hijos, cargándoles con algo que no les corresponde. 

¿Qué es lo más valioso para mí?

Nuestros hijos necesitan sentir que son valiosos, importantes para nosotros, se lo debemos demostrar con nuestros abrazos,besos, con nuestra escucha...poniéndoles por encima de todo en nuestra manera de actuar.

"Cuando nuestros hijos perturban nuestro espacio, cuando no sabemos cómo actuar, cuando sentimos que no actuamos en función de ellos, si no en lo que piensen los demás, preguntémosnos: ¿qué es lo más valioso para mí?"


¿Cuál es mi objetivo?
¿Cuál es mi objetivo hoy en la relación con mi hijo? tener en cuenta que ese objetivo cambia en cada situación, cada día...centrarnos en las necesidades reales de nuestro hijo, sin importarnos el juicio ajeno, ponerle en primer lugar, respetarle, escuchar sus necesidades.
inteligencia del corazon, inteligencia emocional, familia, crianza consciente, crianza respetuosa

Idea para regalar el dia del padre

Os proponemos una idea para ir preparando el regalo a papá el día 19 de marzo.

Un cuento con fotos de papá y su hijo/a.

Pensamos que es un día bonito para celebrar y no tenemos porqué hacer un regalo muy caro, si no especial, que realmente conmemore lo que es ese día, la relación tan especial entre PADRE e HIJOS. No importa cómo sea o esté compuesta tu familia, hemos intentado escoger una selección de libros en la que TODOS os veáis reflejados.
Solo necesitáis un libro y fotos divertidas en las que salga el peque (o los peques) con papi.

Con esta propuesta trabajaremos el apego entre el padre y los hijos, potenciaremos el gusto por la lectura pues el  momento de leerlo y compartirlo tendrá una implicación emocional  (y está demostrado que las emociones juegan un papel imprescindible en el aprendizaje)  y tendremos un cuento muy especial para contar siempre que queramos, reviviendo nuestra historia de familia.

Hemos plastificado las fotos para que sean más duraderas, porque este se convertirá en uno de los libros favoritos de vuestro peque y querrá que papi se lo cuente una y otra vez. Aquí os dejamos unos ejemplos.

Estos son algunos de los libros que os recomendamos para este regalo tan especial; al ser álbumnes ilustrados es fácil pegar la foto encima de las ilustraciones. ¡Disfrutadlo!

Otros cuentos para papá (para todo tipo de familias):
Estos son otra buena opción para regalar si no quieres personalizar con las fotos:
  • Con la cabeza en otra parte y mi padre fué rey: muy recomendado para esos papis que pasan horas y horas en el trabajo, una reflexión sobre el tiempo que pasamos con nuestros hijos.
  • ¡Papá!: para trabajar los miedos y peasdillas.
  • Adivina Cuanto te quiero, las imágenes son tan increibles que no las taparíamos con fotos...
  • ¡Hoy lo hace papá! ;Ernesto y  Papá León y sus felices hijos: habla de papás que se dedican a la crianza de los hijos mientras mamá trabaja.
  • En la barriga de papá: divertida teoría de una niña que piensa que tras la enorme barriga de su padre se esconde un hermanito...
  • Un papá a la medida; papá se casó con una bruja: recomendado para familias recostituidas, aceptación de un "nuevo papá"o una "nueva mamá".
  • Don caballito de mar y Tres con Tango: para familias Homoparentales.
  • El gran libro de las familias y familium: Los mejores libros si quieres encontrar representada TU FAMILIA (sin importar quien la componga).

FELIZ DIA DEL PADRE

¿Son los niños manipuladores?

Es muy normal presenciar la escena de una niña llorando porque quiere algo y de su madre o de cualquier otra persona adulta que la acompañe diciendo “no vas a manipularme con tus lágrimas” (o alguna frase por el estilo). A mí, no deja de sorprenderme que niños tan pequeños, con solo cinco o seis años de experiencia vital sean capaces de manipular a personas de treinta o cuarenta años. Los niños no manipulan: Piden. Piden lo que desean cuando lo desean y es nuestra falta de empatía, nuestra incapacidad para comprender las necesidades de otra persona, la que lleva a pensar que los niños manipulan. A veces incluso se  les niegan las cosas para que aprendan que la vida no es fácil ¡a los seis años! 

BOWLBY

                  Psicólogo pionero en el desarrollo de las corrientes de crianza respetuosa y crianza con apego. Nacido en Londres en 1907 en una familia de clase alta vivió en primera persona la soledad infantil impuesta por unas normas y convenciones que poco o nada tenían que ver con las necesidades reales del niño y de la madre. Cuidado por niñeras e internado en un buen colegio desde la más tierna infancia su experiencia le aportó una sensibilidad especial hacia los más pequeños y sus necesidades más básicas que estudió y desarrolló a lo largo de toda su carrera, tratando de explicar como los niños nacen con un instinto natural para crear vínculos con los demás.
   


         Trabajó mucho con niños sin hogar y desfavorecidos. Sus estudios fueron muy radicales en su época, pienso que lo son hoy en día, pues se separó de la línea oficial dando mucha importancia a la relación personal directa entre el niño y la madre (o su cuidador principal). Sus estudios tuvieron mucha repercusión en el tratamiento hospitalario de los niños y también en la prevención de la psicosis.

       

         Su obra es conocida como Teoria del Apego y tiene una amplia solidez científica. Fue consultor para la ONU e influyó enormemente en la declaración mundial de los derechos del niño.

          Murió en Escocia en 1990 a los 83 años.

Te recomiendo la lectura de Los vínculos afectivos. Una recopilación de sus conferencias más relevantes que aporta una visión general sobre esta teoría que a pesar de los años y los estudios que la avalan sigue siendo novedosa y controvertida.









CRIANZA RESPETUOSA



La crianza respetuosa, también conocida como crianza con apego, busca el bienestar del niño respetando su desarrollo natural sin supeditarlo al ritmo de vida de los adultos. Lo primero que se debe dejar claro es el nombre de esta corriente que busca un regreso a la crianza natural. Se habla de crianza con apego e incluso de crianza con amor, pero  la denominación que prefieren  padres y profesionales que defienden esta crianza natural es crianza respetuosa o crianza consciente.  Decir crianza con apego o crianza con amor da lugar a errores y confusiones e incluso a malentendidos pues, en general, todos los padres tratan a sus hijos con amor y sienten apego hacia ellos, sin embargo no siempre se respetan los tiempos del niño.

La crianza respetuosa busca un equilibrio natural para la mamá y el niño. Se pretende volver a los orígenes de la maternidad, al instinto maternal. Pero no es un método con reglas y normas que haya que seguir al pie de la letra. No puede decirse que haya unas reglas determinadas, quizá la única es no dejar llorar al bebe sin más. Si el bebe o el niño lloran es porque les pasa algo, el llanto es su forma de comunicarse con los adultos, nunca una forma de chantaje. La crianza respetuosa más que una teoría es un estilo de vida para padres e hijos, algo que en algunos aspectos la hace parecer una moda elitista, pues se piensa que sólo los más privilegiados pueden permitirse que uno de los progenitores (suele ser la madre) se quede en casa para cuidar de sus hijos, pero en realidad es cuestión de prioridades: ¿Qué es lo que quiero para mi familia?



 Es cierto que la crianza respetuosa está muy relacionada con la lactancia materna y el colecho pero va más allá de estas actividades e incluso se da en familias que no practican ni una ni otra. Es una actitud. Es permitir al niño crecer y desarrollarse a su ritmo sin ajustarlo a la fuerza al estilo de vida de los adultos. Esto no supone un consentimiento total a los deseos del niño, hay límites, normas y responsabilidades, simplemente que estas se  intentan adecuar al desarrollo del bebe y el niño, y no a los deseos, muchas veces cambiantes, de los adultos.

Hoy en día los niños están expuestos a un ritmo de vida acelerado. El estilo de vida de la sociedad actual dominado por la economía y el consumo exige cada vez más precocidad a nuestros hijos. Se ha adelantado la edad de escolarización, se ha adelantado la edad a la que dejan de jugar y se ha adelantado su iniciación en la sexualidad. En definitiva, el tiempo de la infancia se ha reducido de forma considerable en las últimas décadas. De ahí la inquietud de muchos profesionales y muchos padres por dar a conocer la importancia de respetar las necesidades del niño.

La crianza respetuosa no  trata de sacar todo el rendimiento a nuestros hijos para que sean los mejores en el colegio, ni pretende que sean los niños más obedientes del parque. La crianza respetuosa deja a los niños ser niños, cada uno con su personalidad, y a los padres ser padres que abrazan, besan y atienden la llamada de sus hijos, sea la hora que sea, sin sentirse culpables por ellos.

No dejes de leer el libro Bésame mucho del doctor Carlos González.


NIÑOS MALOS Y PADRES QUE MALCRIAN


Método Estivil, crianza con apego, estimulación temprana… hoy en día gracias a Internet tenemos acceso a muchísima información sobre la crianza de nuestros hijos, probablemente más de la necesaria, tanta información nos hace dudar de la que debería ser la fuente principal de información: el instinto materno.

Hoy en día ser padre parece una tarea difícil, un trabajo duro, casi una obligación de la que hay que liberarse de vez en cuando. En un cursillo que recibí hace tiempo me comentaban que para que un matrimonio fuera bien debía  tener una hora al día, un día a la semana, un fin de semana al mes y una semana al año para estar juntos, solo la pareja, pero ¿qué pasa con la familia? ¿realmente necesitamos descansar de nuestros hijos? ¿No se está culpando, de esta forma, a los hijos de las dificultades o crisis matrimoniales? “Descansar de los hijos” es un consejo muy habitual entre amigos y familiares. Está claro que tener un hijo te cambia la vida, el problema es que me da la sensación, de que hoy en día  se da por hecho de que este cambio que se produce en la vida de la pareja es  a peor: fin de la libertad, responsabilidad total, dejar de pensar en uno mismo, no volver a dormir… La paternidad se presenta muchas veces como una cárcel sin rejas de la que los padres no escaparán jamás, “un hijo es para toda la vida”.

Unido a esta imagen pesimista de la paternidad está  la imagen actual de los niños que es también bastante mala. Se dice de los niños que son manipuladores, tiranos, dictadores. Parece que son malcriados desde que nacen, a veces me pregunto si realmente tenemos algo que hacer los padres o ya está todo perdido cuando escucho eso de “te está tomando el pelo” porque llevo a mi hijo, de tres años, en brazos del parque a casa. Supongo que quien dice esa frase será que piensa que mi hijo con tres años de “experiencia vital” ya ha aprendido el arte de manipular a las mujeres, yo lo que creo es que está cansado, así de sencillo.  Pues no parece tan sencillo, llueven los consejos no deseados sobre las bondades de “un cachete a tiempo” o la “torta terapéutica”. A pesar de que nuestra sociedad ha conseguido grandes avances en los derechos sociales estos parecen difuminarse cuando se trata de los niños y muchas veces se consienten comportamientos con los niños que serían impensables con un adulto, por ejemplo, existen bares que prohíben la entrada a niños porque “molestan” (estoy hablando de bares normales, no de discotecas ni casinos) ¿aceptaríamos un bar que prohibiera la entrada a la gente mayor? Esto se da también en hoteles, balnearios, incluso algunas casas en alquiler ponen como condición que no haya niños para alquilar la casa.  ¿Qué esperamos de esta sociedad que rechaza a la infancia? ¿qué esperamos de una sociedad que da la espalda a su futuro?





La crianza respetuosa pretende devolver a la infancia la inocencia que se esperaba de ella hace no tantos años. Devolver a los niños la libertad del juego. Devolver a los padres la libertad de amar y cuidar a sus hijos sin la presión de crear ciudadanos modelos que no molesten y que no hagan ruido.
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