A partir de los 6-7 años, la mayoría de los niños (no debemos generalizar ni encuadrar, cada niño tiene un ritmo de madurez y desarrollo, pero poner una edad nos sirve de referencia) pueden seguir el argumento y narrar historias siguiendo la secuenciación temporal del acontecimiento y con todo lujo de detalles, es el momento de introducir las primeras novelas y relatos fantásticos. Pero tengamos en cuenta que aún no son expertos lectores y deben captar su atención e interés, por lo que los libros que les ofrezcamos deben cumplir las siguientes