limites y normas en la crianza consciente

Cuando hablamos de crianza consciente y crianza respetuosa mucha gente piensa directamente en niños consentidos y padres permisivos. El respeto y la comprensión que promueve la crianza consciente no es ceder ante todo. Por desgracia tenemos la imagen de que los "buenos padres" son los padres estrictos con hijos bien disciplinados. Como ya hemos comentado otras veces parece que la infancia es una etapa que hay que corregir en la vida de las personas (sí, los niños son personas) y cuanto antes pase mejor. Respeto no suele ser una palabra muy utilizada cuando se trata de los niños.

Esta claro que hay que tener normas. Es imposible sobrevivir en la sociedad sin ellas. El problema está en cuantas normas vamos a establecer. Soy de la opinión de cuantas menos normas mejor, de hecho estoy pensando y creo que la única norma que nunca se rompe bajo ningún concepto es la de no cruzar la calle solo. Todas las demás son normas o límites flexibles que se adaptan a la situación. Por ejemplo: no se puede jugar con cuchillos, pero si se utilizan en la mesa. Quiero decir que no se trata prohibir el uso de los cuchillos puesto que es una herramienta que antes o después tendrá que utilizar en su vida diaria, obiviamente hay que LIMITAR su uso (no son un juguete), por lo que establecemos unas NORMAS de uso (en la mesa a la hora de comer, bajo supervisión de un adulto).


normas, limites, niños


Muchas veces prohibir en exceso lleva a un resultado inverso al deseado, quiero decir que si se ponen demasiadas normas el niño no sabrá establecer las prioridades. Si ponemos el mismo énfasis en prohibir cruzar la calle solo que en no salpicar agua en la bañera y comer con la boca abierta, si gritamos cuando los juguetes están sin recoger  y nos enfadamos si el niño lleva toda la tarde frente al televisor, algo falla. Cruzar la calle sin mirar puede suponer la muerte: así de claro, las demás únicamente nos costarán más tiempo de trabajo en la organización del hogar y altas dosis de paciencia. No son situaciones equiparables por lo que la limitación, el límite impuesto, el tono de voz, no puede ser el mismo. Debemos priorizar las órdenes que queremos que el niño cumpla, justamente para que las cumpla. Si todo es un NO, finalmente dejará de escucharnos, ¿para qué? ya sabe que la respuesta será NO.

normas, limites, niños


  • Dejemos a los niños ser niños.


Pocas cosan me llenan tanto de "orgullo materno" como cuando voy en el tren y al final del viaje algún viajero del vagón me da la enhorabuena por "lo bien que se ha portado el niño" yo sonrío llena de felicidad. Y siempre viajo sola, únicamente con una mochila llena de cochecitos y chucherías. Pero mi hijo no está precisamente sentado las 5 horas de viaje desde casa hasta casa de los abuelos, para nada, ni está enchufado a la maquinita (llevo dos cutrejuegos en el móvil). Nos pasamos el viaje paseando arriba y abajo, jugando en el pasillo del baño con los coches y demás juguetes, buscamos a los otros niños del tren para saludarles y pasamos un buen rato en la cafetería viendo a la gente tan variopinta que viaja en los trenes (que casi siempre tiene ganas de hablar). Y a veces volvemos al asiento y estamos un rato sentados y nos volvemos a levantar y volvemos a pasear. Todo con naturalidad y paciencia por mi parte. Sería muy diferente si pretendiera que el peque se pasara todo el viaje sentado o si solo le dejara levantarse para ir al baño o una o dos veces para ir a merendar a la cafetería, o ni siquiera, podría comprar un sandwich cuando pasa la camarera y ahorrarme el paseo, y luchar contra mi hijo para que se esté quieto, para que dejara de molestar al señor de delante con sus pataditas, que no se pusiera de pie en el asiento, que dejara de subir y bajar la cortinilla, podría decirle que no hable alto que molesta, que no se señala que es de mala educación, que no se quede mirando fijamente a la gente que no esta bien, podría ponerle mil limites y mil normas, el viaje se haría eterno y todo el vagón acabaría cansado  "ese niño no para, menudo viaje a dado a su madre". Sin embargo en este ejemplo, el pobre niño no se ha levantado del asiento!! Este ejemplo de los límites y las normas es el primero que me ha venido a la cabeza (será que pronto vamos a viajar en tren) pero puede extrapolarse a cualquier situación, en un restaurante, por ejemplo, no podemos esperar que el niño este toda la comida sentado y que aguante también la sobremesa, y que además no juegue con la comida y que no haga mezcla con las bebidas y las copas. Debemos ser flexibles.

normas, limites, niños

  • No confundir limites y normas con rutinas

La hora del baño, cepillarse los dientes, poner la mesa son rutinas diarias que debemos establecer en los niños desde pequeños, no son normas ni límites, tampoco deberían ser obligaciones ni castigo y claro no tiene sentido que fueran objeto de premio. No vamos a ir al parque por que te laves los dientes todos los días. Ni te vamos a dar dinero por ir a casa de los abuelos ¿no sería una especie de chantaje? Los dientes, por ejemplo, se los tienes que lavar y listo, tampoco hay que hacer un drama si no se los lava, se trata de establecer un hábito, una rutina dentro de su higiene personal, no una obligación, las cosas obligatorias siempre cuesta más cumplirlas. Es como obligar a dar besos a los niños, se que los abuelos llevan fatal esto, mi hijo es de los que nunca da besos, yo también era así de pequeña, hay que respetarlo, no hay nada peor que dar un beso de mala gana, ¿o no? se puede saludar sin necesidad de dar besos y no pasa absolutamente nada. En general no deberíamos obligar a los niños a nada, tampoco a compartir los juguetes, está muy bien eso de "hay que aprender a compartir" pero también hay que aprender a respetar las decisiones de los demás, sí también las decisiones de los niños. 

  • 5 cosas peligrosas que todo niño debería hacer

En este vídeo G. Tulley, autor del libro "50 cosas peligrosas que debería dejar hacer a su hijo" Nos hace un resumen de como a veces por proteger a nuestros hijos no les permitimos explorar el mundo, está claro que debemos supervisar cualquier actividad que pueda suponer un peligro, como por ejemplo usar cuchillos, que ya lo hemos comentado antes y también lo comenta Tulley en el vídeo. El pegamento, el fuego, trepar a un árbol, son actividades que todo niño debe experimentar antes o después, al hacerlo siendo niño podemos explicarle mejor los peligros, participar en su juego y admiradnos de su capacidad para resolver conflictos. Hacer esto cuando ya es un adolescente es una utopía. Cada cosa tiene su momento. Tulley lo explica muy bien en este vídeo.




Por si os ha gustado el vídeo os dejamos un enlace para comprar el libro, pero no está editado en español.

Dejemos a los niños la oportunidad de demostrarnos todas sus capacidades.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué te ha parecido la entrada de hoy? ¿Quieres qué hablemos de algún tema en especial? Déjanos tus comentarios y sugerencias. Participa en nuestro blog y para no perderte nada déjanos tu email y suscribete a nuestro newsletter.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...